SALAD FINGERS
¿me recuerdan?
PORTADA¿me recuerdan?
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Ojalá NO les de paja leer....
Tiempos de Transformación Total.
Estamos a pocos meses de elegir un nuevo gobierno para Chile y mucha agua ha pasado bajo el puente desde la última elección presidencial y parlamentaria.
Parece que el terremoto del año 2010 fue el anuncio de un terremoto psico social mucho más profundo, que aún está estremeciendo hasta sus cimientos a la toda la sociedad chilena. Aquel 27F, no fue sólo un “sacudón físico”, sino, a nivel de espíritu, mente y sentimientos.
En cierta forma, el 2010, disminuyó el grosor de la gruesa venda que hemos mantenido ante los ojos; aunque, todavía no desaparece por completo. Y no desaparecerá mientras los ciudadanos; los millones de personas que conformamos el alma y cuerpo de Chile, no optemos por exigir reformas profundas en todo lo concerniente a la administración y directrices que nos rigen.
Por dónde empezar:
Chile no es un ente aislado en el escenario de las macro y micro transformaciones. El mundo entero está atravesando una profunda y estremecedora crisis. Pero, en este caso, el punto central es Chile y las elecciones cercanas.
Lo que nos ocurre se cimenta en dos siglos de leyes, formatos, costumbres tácitas, des educación, desinformación y manipulación que hasta ahora hemos dejado ser. Quizás no era antes el momento adecuado para que surgiera el viento transformador. Pero, ahora está aquí y los paradigmas con que vivimos, nos gobernamos, administramos, crecemos y nos desarrollamos van inexorablemente rumbo a la transformación total. ¿Por qué? Simplemente, porque producen opresión, angustias, dolor y generan abusos, ilegalidades, insatisfacción o conflictos permanentemente en miles o millones de chileno y para peor, no mejoran lo que está mal concebido: lo mantienen.
Hay tanto por hacer, que llega a ser mareador y apabullante mirar la montaña que tenemos por delante, pero roca a roca, piedra a piedra, podremos avanzar y diseñar un país mejor para vivir.
Probablemente, los frutos del esfuerzo que debemos hacer hoy, los degustarán nuestros hijos, nietos o bisnietos. Y qué mayor alegría puede ser esa: saber que nuestros descendientes no deberán caminar por la misma ruta de clavos y espinas por la que hemos transitado hasta ahora.
La caída de los paradigmas debe ser motivo de alegría, porque por difíciles que sean estos tiempos, son fantásticos. Es estimulante mirar la crisis como una tremenda oportunidad de la puede surgir un mejor sistema para gobernarnos, para educarnos y para todo orden de necesidades de existencia y convivencia.
Es claro que, hoy en día, no es sólo el sector político el que está en crisis con las confianzas quebradas, moralmente cuestionado y vilipendiado por su sostenido accionar en contra del desarrollo real del país. Todos los sectores de poder están en crisis porque insisten en aplicar y regirse por formatos y leyes que no satisfacen al ciudadano del presente.
Por algo hay que empezar. Y lo más cercano, necesario y urgente, es que estamos a pocos meses de elegir un nuevo gobierno para Chile.
¿Un nuevo gobierno o sólo un señor o señora presidente, con una manga de ministros, subsecretarios, parlamentarios y otras autoridades que nos vendrán a contar cuentos por otros 4 años?
¿Vamos a permitir que nos gobiernen con estilos arcaicos, que se están cayendo a pedazos en todas partes?
¿Vamos a esperar que en 4, 8, 12 ó 50 años más, recién comiencen a aplicarse las reformas que Chile necesita AHORA?
Ya es hora que nos empoderemos de que nosotros somos el PODER: los ciudadanos todos. Tenemos el poder representado en nuestro voto, por lo tanto, debemos ser conscientes de lo que haremos con él y de las condiciones que pondremos para otorgarlo a uno u otro personaje que se postula a dirigirnos por un período de 4 años.
El Presidente, los Ministros y Subsecretarios, Parlamentarios, Intendentes, Gobernadores, Alcaldes y Seremis, no son el poder ni son dueños de Chile mientras dure su período. Ellos son administradores autorizados y pagados por la ciudadanía para manejar el país a favor de todos los ciudadanos, no sólo de unos cuantos sectores de interés o para sí mismos.
Hasta ahora, viendo la cantidad de atrocidades cometidas contra Chile, sus arcas fiscales, riquezas naturales, territorios y ciudadanos, por todos los gobiernos anteriores -desde mucho antes del gobierno militar y después de él- da la impresión que hemos elegido muy mal a nuestros administradores y les hemos dejado abierto y libre el camino para seducirnos, abusar, engañarnos, malversar, trasgredir normas morales, económicas, ambientales, sociales y psicológicas.
Las elecciones del 2013, aparecen como una gran oportunidad para promover cambios trascendentales y no de retoques ni maquillajes, en el tema de gobernar el país. Tres simples Reformas para un mejor Gobierno y su Control:
Es necesario exigir a los candidatos a la presidencia que presente ante los electores SU PROGRAMA DE GOBIERNO CLARO Y DEFINIDO EN TODAS LAS AREAS. Macro, micro y mínimo. Tal cual se presenta un proyecto en cualquier empresa pública o privada para que alguien invierta en él.
Los ciudadanos vamos a invertir 4 años de nuestras vidas, aspiraciones y sueños en su gestión. Lo mínimo que deben exponernos es cómo pretenden solucionar los problemas vigentes y cómo pretenden hacernos avanzar en calidad de vida.
Ya no están los tiempos para presentar Programas con punteos de promesas o de hermosas ideas que en la práctica nunca se llegan a concretar. Tampoco para proponer modelos arcaicos que no satisfacen realmente los problemas, sólo los mantienen vigentes con algo de retoques.
Antes de las elecciones, debe quedar claro el cómo pretenden enfrentar los diversos desafíos que conciernen al país entero, a cada Región y a los ciudadanos (mujeres, hombres, jóvenes, niños y tercera edad) en cada una de las instancias que influyen en la calidad de vida, el futuro y el bienestar nacional humano, ambiental y material.
Claro que exige trabajo hacerlo, pero es lo mínimo que se puede exigir a quienes, a partir de ser elegidos, concentran el poder decisional sobre temas que, si es mal usado, puede llegar a provocar nefastas situaciones en el momento o en el futuro.
Esta vez, no debemos permitir que las propuestas de los señores y señoras políticas sean meras declaraciones de intenciones. Deben ser claramente e inteligentemente explicadas y fundamentadas, en lenguaje simple para que sean comprendidas por todos los chilenos.
Sin dialéctica; sin ambigüedades, lenguaje encriptado o letra chica, deben exponer su programa públicamente y aclarar: qué proponen en cada área sensible, por qué lo proponen; cómo se implementará, quién lo realizará; a quiénes y a cuántos beneficiará; cuánto le costará al Estado y de dónde saldrán las platas para hacerlo. Adjuntando a ello una visión clara de los mecanismos gubernamentales y privados que van a ejercer control y fiscalización sobre los avances, nivel de calidad y sobre los dineros que su implementación implica, para que no volvamos a ver dineros perdidos, destinados a sobornos o a los bolsillos de algunos “honorables”. También, es importantísimo, que expresen claramente los tiempos en que cada propuesta se cumplirá y cuál es el impacto social o ambiental de ellas.
Y para evitar que el Programa presentado a la ciudadanía se olvide en el camino, exigir que éste sea certificado públicamente ante una autoridad legal, que obligue a que sea cumplido en los términos y pasos estipulados. Otro punto vital, para que mejore el sistema administrativo del país, es que dejemos de elegir sólo un Presidente, sino que elijamos un GOBIERNO.
Esto pasa porque cada candidato se presente ante los electores con su Gabinete completo: identificado, armado y bien fundamentado. No es justo que tras ser elegidos, conformen el Gabinete Ministerial –subsecretarios incluidos- y los Gobiernos Regionales, una serie de personajes no calificados para, apitutados, resentidos políticos o con debilidades que no se tomaron en cuenta antes y hay que desbancarlos a los pocos meses. Es más transparente que se muestren antes y no cuando ya no hay derecho al pataleo ciudadano.
Dado que es lógico en el actuar de los políticos, que los actuales candidatos a la Presidencia y Parlamento acojan la idea para ser puesta en práctica…más adelante, los chilenos debiéramos presionar para que el cambio sea AHORA.
Y si no se nos escucha, habrá que salir a la calle, saturar los correos electrónicos de todo sector político, copar las redes sociales y de medios de comunicación con esta exigencia, porque, no es menor, todo lo contrario, es un punto decisivo para que los ciudadanos puedan votar informados y les sea posible evaluar lo que están votando o comprando para los siguientes 4 años.
Haciendo una analogía con el ámbito del consumo, diríamos que de la misma manera que hoy en día se le exige a los fabricantes que informen claramente de los contenidos y eventuales efectos colaterales de sus productos, el ámbito político debe informar a los electores de sus planes, ejecución de ellos y equipos profesionales y técnicos que le acompañaran, para que el electorado (consumidor) sea quien deduzca los posibles efectos directos y/o colaterales del producto que están ofertando.
Por ejemplo, en un eventual gobierno de izquierda, a algunos no le parecerá confiable que el líder del PC quede a cargo del Ministerio del Interior ni tampoco un señor Gajardo en Educación. Otros, no querrán por ningún motivo en el Ministerio de Educación a un representante de sectas religiosas católicas, evangélicas o alternativa. (En lo particular, pienso, que además de ser alguien justo, inteligente y humano, el Ministerio de Educación debe contar con un líder administrativo no tendencioso, con mentalidad abierta a las transformaciones y probadamente ecuménico porque el espectro estudiantil así es, amplio, libre, macro cromático).
No se trata de votar por los Ministros, pero es probable que el Gabinete propuesto influya en que se vote más o menos por un candidato a Presidente. Incluso, el conocer con anticipación el Gabinete que le acompañará, puede ser favorable para algunos candidatos.
Para evitar trucos de última hora, debiera dejarse certificado por Ley, que ese Gabinete debe mantenerse operativo por lo menos durante la mitad de su período, a menos que el propio pueblo lo cuestione o se mande alguna embarrada. Si no se hace así, es probable que el elegido Presidente, cambie el Gabinete propuesto a la ciudadanía, antes de 2 meses. Por otra parte, se debiera exigir por Ley que cada Gobierno – Presidente, Gabinete, Parlamentarios y Autoridades Públicas, cumplan anual o bianualmente con una evaluación de desempeño que los califique para seguir o no seguir en su cargo o postularse a la re elección. (Pasar por un test de esos que todo buen profesional del área privada debe superar para mantener su cargo o aspirar a un aumento de sueldo). Hasta ahora, el desempeño de profesionales y políticos que ocupan los cargos más relevantes para la vida de los chilenos no son evaluados periódicamente y, en muchos casos, quienes los eligen no tienen el derecho a descartarlos si no han hecho bien su pega. Cuidado, que no se trata de que se autoevalúen entre ellos mismos o conviertan la votación por desempeño en una actividad electorera más, sino, que se diseñe un formato único de evaluación. Hará falta un buen Test de Desempeño Administrativo -a ser llenado por un ente Contralor- y un sistema electrónico confiable, a través del cual cada chileno inscrito en los Registros Electorales les ponga nota de 1 a 7, con sus consecuentes valores positivos y negativos. A más de alguien se le ocurrirá alguna buena forma de desarrollar una evaluación masiva nacional. (Mientras no surja al propio Gobierno y/o Parlamento) Resumiendo: Exigencias a los Candidatos a la Presidencia de Chile, para otorgarle voto: 1. Presentar públicamente su Programa de Gobierno para los 4 años en que administrarán, especificando que solucionará o creará cada plan; aclarando cómo se implementará, tiempo estimado de concreción, cuanto costara y de qué manera se financiará cada fase de su programa.
Certificando el Programa presentado a la ciudadanía ante una autoridad legal, que obligue a que sea cumplido en los términos y pasos estipulados.
Presentación de su Gabinete Ministerial, principales autoridades y colaboradores con los que gobernarán en el Gobierno Central y Regional, claramente identificados y fundamentados por meritos, no por cuoteo.
Firma de compromiso de hacer Ley del Estado y aceptar cumplir con una evaluación anual o bianual de desempeño desde el Presidente, Ministros y toda autoridad que ejerza cargo público, que abra la posibilidad que la ciudadanía los dé de baja si han hecho mal su trabajo, antes de completar su período.
Si te parece que estas propuestas contribuirían a mejorar las expectativas de que el próximo sea un mejor gobierno; ayuda a que Chile se empodere de ellas y a que surjan más propuestas reformistas que contribuyan a avanzar en concretar un futuro más pleno una mejor vida para todos, no sólo para algunos.
Cómo ayudar a que estas reformas se internalicen y Chile se empodere de ellas:
Haz tuya la exigencia de que se incorporen y consideren en las Elecciones 2013:
Difundiéndolas y comentándolas al interior de la familia; en tu red de amigos; en los grupos vecinales, laborales, educacionales o religiosos.
Difundiéndolas a través de los medios de comunicación masivos, presionando para que se hable del tema, se cuestione, se analice, se enriquezca y salgo del silencio.
Difundiéndolas al interior de las universidades, centros de estudio, grupos políticos, Gobierno, sector de Parlamentarios, Autoridades y profesionales y técnicos que ejercen o postulan a un cargo de servicio público.
Difundiéndolas a través de cartas, emails y todas las redes sociales on line y físicas. Saturando los correos de cada grupo o sector de poder, representación o voz pública.
Podemos hacerlo, sin necesidad de que un político lo proponga y lo lleve adelante – con los riesgos que eso implica.
Nosotros somos el Poder: los ciudadanos; las personas de todos los géneros y en edad de votar, de todas las clases sociales, económicas y culturales presentes en cada lugar habitado de Chile.
Por un mejor vivir, para todos. Donde, paso a paso, se reconstruya la confianza entre los ciudadanos y sus autoridades. 2013.
buenas noches a todos .
hmm...
RIP